17 agosto, 2019

Revista feminista y popular

Relatos

31 julio, 2019

CUENTO DE SESIÓN

Por María Laura Borra

Mariana abre los ojos muy grandes y levanta la cabeza rápidamente, sorprendida, ante mi pregunta…

-¿Desde cuándo vos sentís que Lucas te trata mal?

Ella no sabe… o sí… y no puede. No puede definir desde cuándo se siente maltratada. Quizás porque tampoco puede precisar qué, de todo lo que le pasa, se llama maltrato. Quizás porque se fue acostumbrando… Quizás porque, por ahora, sólo puede esbozar algunas palabras.

Cuenta que siente miedo y vergüenza.

-¿A qué?-, le pregunto.

-No se… es una sensación que me acompaña desde hace mucho. Como si también de eso me hubiera acostumbrado-, relata.

Hace silencio. La espero y en mi silencio le digo que la escucho, que la entiendo, que le creo.

-Me acuerdo de una vez que tenía un cumpleaños con mis amigas. Me había puesto un vestido rojo que me encantaba. Era corto sí, pero no tanto… bah (hace una mueca como dudando). El tema es que Lucas apareció justo cuando estaba por salir. Ya le vi la cara de enojado y eso me puso mal. Se ofreció a llevarme él y para que no se ponga peor terminé avisándole a mis amigas que las veía directamente en el cumpleaños.

Iba rapidísimo, estaba nervioso. Comenzó a hablarme del vestido, de lo corto que era, que a quién quería seducir vestida así… me decía de todo. Y empezó a gritarme.

Por más que le explicara yo no le podía hacer entender que me había puesto eso porque me gustaba cómo me quedaba, que no quería estar con otro pibe. Pero no escuchaba y no paraba de gritarme… cada vez más fuerte. Juro que se le transformó la cara. Parecía otra persona. Yo no sabía qué hacer. Quería bajarme del auto. Me dio miedo, mucho miedo. Llegó un punto en que estaba tan sacado que no vio otro auto que venía por un costado y casi chocamos.

Me puse a llorar desesperadamente. Sentí miedo de ver sus ojos, sentí vergüenza por vestirme así, me sentí mal por verlo tan mal a él. Porque yo sé que me quiere… me lo demuestra a cada rato… no me deja sola nunca… yo siempre que estuve sola…

Y llora.

Mariana no sabe si llora porque siempre estuvo sola o se sintió sola. Porque no puede precisar si de verdad eran demostraciones de amor u otra cosa; si llora porque hay un mundo que se le vino abajo y otro que va descubriendo. No puede definir, pero puede empezar a hablar. Ahora acompañada.

 

*Lic. María Laura Borra es integrante de Piedra Libre para las Igualdades de un Sistema (Programa de Prevención de Violencia en Vinculos Afectivos Adolescentes).

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