23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Entrevistas

8 marzo, 2019

PINCELADAS DE DIGNIDAD FEMINISTA

Por Cyn Var y Dana Melidoni

La situación económica del país y la provincia hace que les conurbanes tengamos que buscar otras formas para juntar el peso diario. Las changas es una de las primeras opciones que aparecen para muchas personas que no pueden acceder a un empleo formal, y generalmente es una opción para los varones. Pero cada vez más mujeres, lesbianas, trans y travestis salen también a buscar trabajo para llegar a fin de mes.

Paola de la Fuente es vecina del barrio de Malvinas Argentinas en Adrogué, estudia el profesorado de Artes Plásticas en la escuela municipal de Bellas Artes de Avellaneda y es conocida en la militancia transfeminista del Conurbano Sur porque hace un tiempo viene elaborando un registro de los transfemicidios y travesticidios de la zona, ya que vive cerca de ruta 4 y le toca toparse con los cuerpos abandonados. “Vivo en un barrio olvidado donde el arroyo hace estragos y donde no entran las ambulancia ni la policía. Es una vergüenza ya que estamos sólo a 12 cuadras de la estación de tren”, expresa.

Además de su militancia a través del arte y la elaboración del registro de víctimas de la violencia machista, Paola es una de las mujeres que pone el cuerpo a la crisis. Se unió a Albañilas, que es un grupo conformado por mujeres que se dedican a la construcción y pintura de casas.

Reviradas conversó con ella para conocer su historia y mostrar a una de las heroínas anónimas que son, en definitiva, quienes hacen la diferencia en la vida cotidiana de las personas.

– ¿A qué te dedicas?

– Me dedico a pintar casas y a hacer reparaciones en general. Soluciones prácticas y económicas para los tiempos en los que esto está difícil para todes.

– ¿Cómo se te ocurrió trabajar de eso?

– Lo hago, básicamente, porque no conseguí ni consigo trabajo de otra cosa. Soy estudiante y la carrera no es fácil de costear, así que empecé, digamos por hobby, y terminé pintando casas, arreglando y pintando techos, cielos rasos, reparando pérdidas… Se me ocurrió trabajar de esto por la necesidad y además porque es algo que realmente me gusta. Disfruto de solucionar los problemas edilicios y de otros lugares y de poder hacer que un lugar luzca muy bello con poca plata.

– ¿Cómo te contactaste con Albañilas?

– Como dije, más que nada por la necesidad. Me contacté con varios grupos de mujeres que trabajan en albañilería, en arquitectura, decoración, y todo lo que es materiales de construcción. Me contacté con ellas para poder estar en las páginas para que sea más fácil encontrar trabajo.

-¿Ya tenías experiencia o cómo aprendiste el oficio?

– No, no tenía experiencia profesional pero siempre pinté en casa de amigos o en mi casa. Hasta que me animé a capitalizar eso y me largué a pintar como trabajo.

-¿Te sale bastante trabajo?

– Los primeros en darme trabajo de esto fue mi familia que me dejaron demostrar que soy buena en lo que hago, también mi círculo de amigues y mis profes del profesorado de plástica.

-¿Qué te dicen tu hijes sobre tu trabajo?

– Yo creo que mis hijes están orgullosos porque creo que ven que no hay roles para hacer las cosas sino es una cuestión de capacidad  y que se puede salir adelante aunque lo que elijamos no es lo convencional.

– ¿Estudias? ¿Qué? ¿Por qué?

-A los 40 años estoy estudiando profesorado de artes plásticas, que para mí fue la carrera que siempre me quedó pendiente por distintos motivos, como económicos o criar a mis hijes. Las prioridades van cambiando y mi compañero de vida me incentivó a que lo haga y realmente es lo que me gusta. Estudio porque creo que la educación y la plástica ayudan a mejorar el mundo y a hacer de él uno mejor. Primero empecé con lo que es arte, dibujar, y esas cosas… y después me dí cuenta de que la educación, que también es un arte, es algo que me gustaba mucho. Creo que cuando llegue el momento, como me dicen mis profesores, solo une sabe cuando esté enfrente con lxs estudiantes. La educación y ser profe me gusta y más si es de plástica que es algo que amo.

-¿Desde cuándo te definís como feminista y por qué motivos te movilizas este 8 de marzo?

-No se si tengo muy claro cuándo… creo que desde siempre porque siempre luché por la igualdad de derechos y por hacer entender que no hay trabajos para hombres o mujeres. Este 8 de marzo marcho porque la lucha continua. Por las que no están. Por las que no tienen voz. Por todas las que nos necesitan.

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