23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Entrevistas

8 marzo, 2019

Fiebre murguera en Escalada

Por Yanina Garin

Durante febrero lxs vecinxs de Escalada llenaron la calle Beltrán para festejar el carnaval. Personas de todas las edades se hicieron presentes para bailar, charlar, jugar con espuma, compartir un mate. La murga del barrio, Escalando Sin Remedio, es una marca registrada de esta localidad de Lanús. Hace 18 años se sostiene murgueando de forma independiente y autogestiva.

Terminaron los feriados de carnaval pero no el carnaval. El verano empieza a irse, el diablo está de vuelta enterrado; pero lxs murguerxs de Escalada siguen llevando su arte combativo por todos lados, y el próximo encuentro es el 8M en el Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Trans y Travestis.

Para conocer mejor cuál es el significado que la murga tiene el barrio y el proceso que el feminismo trajo al interior del grupo, Reviradas conversó con dos de sus integrantes, Malena Rodríguez y Malena Díaz Pascielli.

¿Qué significa para el barrio este colectivo artístico?

MD: Es un espacio que tiene mucha apropiación por parte del barrio, este es el 18 carnaval que está en el barrio. Significa un espacio para compartir disfrutar venir con la familia a tomar mates a sentarse y poder disfrutar de un show gratuito con un buffet popular.

MR: Es una pasión, vas al barrio en febrero y les niñes vienen a preguntarte cuando hay corso. R2 Es una apropiación cultural de Escalada, como el Gualeguaychú del barrio (Risas).

MD -Pero no comercial…

Justamente, había leído que la murga se definía como independiente y autogestiva, ¿qué significa eso para ustedes?

MR: Es autogestiva porque no nos comercializamos y es independiente políticamente.

MD: Pero política al mismo tiempo, pero no depende de ninguna organización. La murga como colectivo en sí no se identifica directamente con un espacio o alguna organización o partido político. No recibimos plata de ninguna organización, ni de ningún ente, ni del Estado… Todo lo que hacemos lo sostenemos a partir de los corsos, rifas y otras movidas que activemos para juntar plata y arreglar los instrumentos por ejemplo.

¿La murga también se define como Disidente y Feminista?

MD: No nos definimos así explícitamente, pero somos una murga que está en contra de la violencia machista y luchamos porque se caiga el patriarcado, estamos en una deconstrucción y construcción constante. Levantamos las banderas del feminismo y de la disidencia porque somos eso y desde ahí luchamos contra todo tipo de opresión.

Durante los corsos implementan sus propios sistemas de sistemas de seguridad y cuidados ¿Cómo surgió eso?

MD: Si, la llamamos “comisión cuidados” y surge  a partir de la necesidad misma de generar formas de autocuidados porque entendemos que somos nosotres mismes les que nos tenemos que cuidar. Primero porque no creemos en la seguridad que brinda la policía, entonces entendemos que cuidándonos entre nosotres es la única manera de que el corso se sostenga.

MR: Esto surgió a partir de distintos conflictos que para evitar que pasen a mayores intentamos solucionarlos de una manera calmada, charlando, intentando solucionar el conflicto y no metiendo leña al fuego.

MD: Mismo si hay alguna persona que incomoda o que violenta a otre, nos acercamos para intervenir y que sea un espacio ameno en el que se pueda disfrutar y que esté libre de violencias y violentos.

MR: También la sororidad juega mucho, porque si hay compañeras que se sienten incómodas por diferentes situaciones, es importante que sepan que siempre puedan acudir a nosotres y no tengan que callarse la boca.

-¿Cómo impactan las luchas por las cuales ustedes militan en Escalada?

MD: Impacta de distintas maneras: la más linda es que se llena de gente la calle y copamos un espacio público en un momento donde se pregona mucho el individualismo y el privarse de todo, ahí generar espacios colectivos es súper importante.  También volvimos a hacer corsos en el barrio, este año hicimos uno en Dardo Rocha y Quirno Acosta y la verdad que impactó de una manera re linda porque fueron les vecines les que nos vinieron a ayudar en un primer momento con cualquier conflicto.

MR: Nuestra lucha le genera algo a las personas… sé que hay señoras o mujeres que al escuchar que hablamos todo el tiempo del patriarcado, de que se va a caer, de hermanadas en manada es como que les repercute un montón y se nota.

MD: Ayuda a mover también la cultura, el día que hicimos ese corso no teníamos buffet y fue una manera de que les vecines pudieran vender comida y eso ayudó a la economía del barrio. También tenemos mucha coordinación con el Barrio Cultural, que es un espacio independiente autogestivo y así promovemos el lazo entre diferentes espacios culturales. Así como repercute de buena manera, también hay gente a la que no le gusta mucho lo que sucede, hay organizaciones o espacios que desde un lugar muy fascista y represivo nos intentan censurar, pero el rol de la murga para nosotres es resistir, incomodar y cuestionar lo establecido.

¿Tiene otra llegada el reclamo social desde el baile y la alegría de la murga?

MR: La expresión murguera es una expresión política y militante desde otro lado, militamos la alegría porque es nuestra y no nos la van a quitar y luchamos por eso.

MD: Desde la historia de la murga el baile significa romper las cadenas y enfrentar las miserias, creemos que desde la alegría se lucha y se enfrenta todo.

MR: Hay una historia sobre eso, que dice que al tercer salto se rompe totalmente la cadena y te liberas del patrón o la opresión que tengas encima, eso es una expresión murguera histórica.

¿Cómo afecta el contexto de la crisis a la murga? 

MD: Repercute en varias formas, es más difícil armar un corso porque los precios cambiaron un montón, aunque intentamos sostener los precios lo más populares posibles, porque también entendemos que tienen que ser accesibles, porque viene el pueblo a comer. Igual la gente sabe que nos sostenemos desde la autogestión y que lo hacemos es para sostener el carnaval en el barrio. Entonces se sigue haciendo frente a la crisis y de manera colectiva. Después también influye en el estado de ánimo, en la energía grupal, pero porque es eso, estamos enfrentando la crisis todo el tiempo.

MR: También es abrazarnos un poco en colectivo y ayudarnos entre todes.

¿Cómo se preparan para el 8m?

MD: Como murgueras independientes el 7 de Marzo nos presentamos en el acampe que va a suceder en congreso y también vamos a participar de los semaforasos de zona sur, nosotres vamos a estar acá en Escalada (Garay e Irigoyen a las 20hs) por el día de la visibilidad lésbica y convocando al paro del día siguiente.

MR: El 8 nos sumamos al trenazo de zona sur para encontrarnos todes a las 16 hs en constitución.

¿Qué rol cumplirán los varones cis el día de la marcha?

MD: Se acordó colectivamente que los varones cis no marchan. Muchos compañeros estarán generando desde ‘varones en deconstrucción’ un espacio de cuidado para niñes

MR: Para que las compañeras puedan marchar y parar tranquilas.

MD: Creemos que ese tiene que ser el rol, correrse del lugar de protagonismo y privilegios que históricamente tuvieron, así podemos lograr que el 8 sea una marcha de mujeres lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries que nos enfrentamos a este sistema.

Entonces… ¿Por qué para ‘Escalando sin remedio’?

MD: Paramos porque queremos que los carnavales sean libres de violencia, de acoso y de machismo.

MR: Paramos para luchar por un mundo mejor donde no tengamos miedo de salir a la calle.

MD: Paramos para decir que ya no nos callamos más. Paramos para juntar las fuerzas y que se enteren que sin nosotres no se produce nada.

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