16 diciembre, 2018

Revista feminista y popular

Relatos

27 noviembre, 2018

VOS MISMA

Por Yanina Garin

Estoy realmente cansada ¿que queres que te diga?

No quiero escuchar más el crujir de tu pecho cuando retiene el llanto.

Te pido mil disculpas, pero no puedo.

No es que quiera abandonarte, todo lo contrario… es que no te dejas ayudar.

Y yo me frustro rapidísimo ¿viste? Porque del ego ni hablemos, ahí anda, por el suelo rodando.

Si pretendes que te diga mi opinión vas a tener que bancartela. Y nada de comerse los mocos, porque vos sabés bien lo que yo pienso. Además si me preguntas es porque estás queriendo que te diga lo que sabes que voy a decir, tampoco soy tan boba…

Acá falta algo y no sé de qué se trata. Si es la ausencia de alguien o un vacío que traemos de nuestras casas, o un… qué sé yo… Vos me dejas hablar y yo me voy por las ramas ¿viste? Es que no sé cómo ayudarte. Vos misma militaste esta causa cuando tuviste la oportunidad de estar en otra situación. Pero bueno, ahora te tocó esta y anda a saber porqué ¿no?

Bueno, no, para… tampoco que ‘te tocó’. Por algo vas y tomas la mano de aquel y no de otro. No nos hagamos las desentendidas, porque sabemos que desligar la responsabilidad a ese señor no te libera, y mucho menos impide que sigas reincidiendo una y otra vez. A veces creo que ahí está la respuesta… en nosotras. Porque no hay forma de salvar a la otra si los fantasmas los sigue teniendo en la cabeza. ¿Entendes?

Va a volver a encontrar un huequito de oscuridad que le haga mierda la cabeza y el cuerpo. Si quiere ser destruida es porque ya llegó abatida ¿se entiende? La única salida es que te rompan en tantos pedacitos que ya no puedas ser la responsable, que tengas que llorar por alguien más y depositar todo en un alguien que no sos vos. Eso te permite olvidarte de quien sos, sos para otro y no sentís más ese dolor que te provocaba tu existencia. Te convertiste en un ser invisible ¿eso querías? Ahora que ya no sos ni felicidad ni tristeza ¿que sos cuando no sos más que la reencarnación del dolor ajeno? Ese ese el problema, que no te queres hacer cargo de todo lo que viene después, cuando te asumís y no te queda otra que aceptarte y ser vos misma.

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