25 mayo, 2019

Revista feminista y popular

Notas

26 julio, 2018

CHACARERA PARA DECIDIR

Por Juliana Szerdi

El anteúltimo martes verde frente al Senado empezó con la presentación de “Mujeres del Folklore”, una colectiva que nació al calor de la lucha por el aborto legal, a través de una convocatoria por las redes sociales.

Gimena Luccardi y Florencia Vijnovich fueron las que tiraron el primer paso pero rápidamente recibieron montones de mensajes para sumarse. “La idea fue hacer una chacarera colectiva y abrimos la convocatoria a todas las mujeres que quieran danzar, tocar y a hacer carne la lucha con el movimiento. Superó nuestras expectativas ya que pasamos de ser quince a ser sesenta”, cuenta con felicidad Gimena.

En la presentación buscaron tomar la danza folklórica desde un ritual interpretando la imagen de la Telesita, “que es una mujer quemada bailando, donde ella misma se quema, y lo tomamos desde un lugar de poder femenino, para contar también la historia desde los arquetipos de nuestra tierra”, precisa Florencia.

El grupo se presentó como “Mujeres del folklore” pero aclaran que en el ensayo surgió la inquietud para que no sea una convocatoria solo a mujeres. “No nos hemos encontrado todavía desde el folklore con les compañeres trans y travestis, creo que también es una batalla nuestra de poder abrir los espacios, porque el ambiente folklórico está tan atravesado por el machismo que probablemente sea excluyente, al menos que empecemos desde un espacio feminista”, aventura Gimena.

“Hay muchos ámbitos del folklore donde se presenta el machismo, sobre todo los micromachismos, y por eso venimos hablando de la deconstrucción del folklore, en espacios como las peñas”, señala Gimena. Florencia agrega que “en los festivales folklóricos la mayor parte de los grupos son comandados por hombres, y todavía cuesta equiparar los números, que haya grupos de danza, cantantes y músicas mujeres”.

“Te enamoras del folklore y empezas a entender que hay un montón de cosas y luchas que todavía tenemos que dar desde adentro. Poder transformar estos hábitos machistas en los ámbitos folklóricos no depende solamente de nosotras sino también de esta convivencia que tenemos con los compañeros. Hay muchos que ya tienen esa iniciativa de reconstruirse, repensarse y entender que dos mujeres pueden bailar juntar, que se pueden compartir espacios con otros géneros… es muy incipiente pero es un inicio”, marca Gimena, quien organiza junto a otrxs compañerxs la Peña del Sótano en el barrio de la Paternal.

“Venimos trabajando para que nuestra peña sea libre de machismo y violencias, empezamos con el conversatorio de la deconstrucción del folklore, donde la idea es trabajar lo que pensamos y lo que nos pasa, pero también de pensarlo y de sentirlo con el cuerpo en movimiento, laburamos desde la danza y también desde la reflexión”, agrega.

Florencia indica que “desde los espacios de mujeres de la danza folklórica siempre buscamos defender nuestros derechos para que también haya una danza femenina. Retomamos la figura de una mujer poderosa que muchas veces ha sido silenciada en nuestra historia y mostrada como una china dejada a un lado. Pensamos, sentimos y sabemos que la mujer ha tenido gran valor en nuestra historia, y hoy nos sentimos muy poderosas y por eso bailamos desde ahí”.

La danza para pedir a lxs senadorxs que voten a favor del aborto legal, fue con las canciones “Alma de Rezabaile” en versión de Raly Barrionuevo y de Natalia Barrionuevo con Mercedes Sosa, y “Arunguita” de Juan Cruz, junto a bombistas en vivo, y con las bailarinas vestidas de negro y con los pañuelos verdes volando frente al Congreso.

“Poder encontrarnos acá es un sueño muy hermoso, empezas con una semilla y de repente estamos todas inquietas y moviéndonos por lo mismo, esa energía se atrae y se generan estos espacios”, concluye Gimena y anuncia que la próxima intervención donde el folklore feminista volverá a copar la calle, será el 8 de agosto, fecha clave en la lucha por el aborto legal.

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