25 abril, 2019

Revista feminista y popular

Relatos

27 junio, 2018

PARÍ DESANDANDO MITOS Y MIEDOS

Por Laura Coldeira

Maitén llegó en medio de un desastre brutal en el país, a traernos una dosis de inmensa ternura. Llegó en libertad, la recibimos en la intimidad de nuestra casa, desafiando a un sistema intervencionista que asume el nacimiento como un eslabón más de la cadena de montaje, la lógica de los tiempos muertos, la no pregunta y el desprecio hacia el amor.

Llegó, invitándonos a atravesar un proceso de profundo cuestionamiento, afrontar temores y buscar la mejor compañía para animarnos, con confianza, a vivir nuestro encuentro conectándonos física y emocionalmente, escuchando la sabiduría natural de nuestros cuerpos.

Llegó, después de un trabajo de parto doloroso pero de una conexión inexplicable. Bailamos juntas, con una precisión que nadie, más allá de nosotras, hubiese podido indicar en esos instantes, para que saliera al mundo sin tijeras, sin suturas y sin heridas. Atravesé el trabajo de parto moviéndome libremente, tomando agua y comiendo helado de crema y chocolate, alterné en distintas posiciones usando una pelota, mi cama, mi hogar, sin que nadie me dijera como ponerme ni cuando pujar porque nadie sentía sobre mi cuerpo más que yo.

Llegó y me miró, sin tener idea de las horas y el tiempo transcurrido; y teniéndola sobre mi pecho escuché su llanto, sin angustia, un llanto breve y suave. Con el cordón aun intacto me recosté sobre la cama y ella, con solo minutos de vida, buscó con un instinto animal poco creíble en este mundo que desnaturaliza, la teta que la alimente y la acobije.

Parí rodeada por mi compañero, una partera y una doula que nos cuidaron desde el inicio, dándonos confianza y desmitificando montones de ideas instaladas que nos alejan de la naturaleza de nuestro cuerpo, nuestra salud y nuestros partos como experiencias de VIDA y no de enfermedad. Parí después de cesarea, parí una beba con doble vuelta de cordón, parí 24 horas después de haber roto bolsa, parí desandando mitos y miedos, una niña sana y hermosa. Y viví una de las experiencia más intensas de mi vida en LIBERTAD!

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