19 febrero, 2019

Revista feminista y popular

Notas

30 enero, 2018

“Cuesta muchísimo encontrar justicia siendo mujer, pero igual se la pide”

Por Revista Reviradas

En la jornada por Luciano Arruga del pasado 27 de enero en Lomas del Mirador, charlamos con algunas compañeras de organizaciones para que nos cuenten cuÁles son las especificidades que sufrimos las mujeres en la represión del estado.

Valeria de CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional)

“Existen diferentes formas en que las fuerzas represivas se descargan sobre el pueblo, las detenciones arbitrarias se aplican al pueblo en general, pero existen además  violencias particulares con las mujeres, como las redes de trata, todo lo que tiene que ver con la prostitución, las persecuciones hacia les compañeres del colectivo trans y travestis, todo lo que tiene que ver con el código contravencional –o de faltas- que son herramientas que tiene la policía para mantener ese tipo de persecuciones.

Como en todos los casos de detenciones arbitrarias de los pibes y las pibas, no es muy usual que se denuncie, sobre todo considerando el rol que ocupa la mujer en esta sociedad patriarcal que es de muchísima opresión en todos los ámbitos, entonces están en un lugar donde denunciar al estado que te reprime es peor todavía para una mujer o para una disidencia de género.

Por otro lado, las mujeres dentro de los centros de detención como las cárceles, tienen un lugar más vulnerable, la cantidad de abusos que hay hacia las mujeres y las disidencias de género es mucho más alta, no por decir que sea menos grave que la que sufren los pibes pero como caracterización es diferente las violencias que sufren. Hay una vulnerabilidad en la sociedad en la que vivimos que además de capitalista e imperialista es patriarcal, y nuestros cuerpos son un territorio de opresión.

El protocolo para la detención del colectivo LGTBIQ en si mismo no es nada nuevo, es ponerle una careta supuestamente conciliadora a una manera de perseguir y reprimir que ya existe, y que no es ninguna salvedad mas allá de que como protocolo invisibiliza un montón de otras disidencias, y el hecho de que exista una forma diferenciada de reprimir no quiere decir que no sea represión. Que vos digas que en el momento en que vas a reprimir tiene que ser una persona del mismo género no te garantiza nada… son herramientas que están al servicio de que tengan más libertad y amplitud de margen para seguir reprimiendo”.

Mónica, mamá de Luciano Arruga.

“La lucha que encaramos siendo mujeres se hace más difícil. Al ser mujer, al no tener un estudio, un referente o una referente que te apoye, es todo muy difícil. Yo siempre digo que cuando Luciano desapareció yo golpeé puertas a grandes organizaciones que se rasgan la vestiduras hablando de los derechos humanos y en ese momento a mi me cerraron las puertas. Me costó mucho y me encontré sola. Tuve el acompañamiento de los familiares después, y creo que todas las madres te van a decir lo mismo, que todo les costó mucho primero porque sos mujer, segundo porque no tenes recursos.

Nos discriminan cuando pedimos justicia, cuando buscamos un trabajo, en la crianza de nuestros hijxs. Lamentablemente estamos viviendo en una sociedad muy machista y no lo vamos a cambiar de un día para otro.

Desde el espacio de Luciano queríamos trabajar con las mujeres otros tipos de problemáticas como la violencia de género. Cuesta mucho ser mujer en esta sociedad, cuesta perder el miedo, denunciar a un macho. Cuesta muchísimo encontrar justicia siendo mujer, pero igual se la pide”.

Abolicionistas

“Argentina es un país abolicionista desde 1949 y a partir del surgimiento del feminismo hubo varias compañeras que empiezaron a hacer un trabajo abolicionista hace ya casi 30 años, comprobando y teorizando todo lo que tiene que ver con la prostitución como violencia, que es la violencia básica del patriarcado, porque de ahí se generan casi todas las violencias que las mujeres sufrimos, como el acoso, la violación, el maltrato, los femicidios.

La prostitución no es un trabajo sino una violencia, y por eso pedimos que se existan políticas de estado para las compañeras sobrevivientes y que no sólo se den preservativos. Y por supuesto pedimos que se cumpla la ley de trata, que es uno de los reclamos que vamos a llevar al paro internacional de mujeres del 8 de marzo.

En noviembre las abolicionistas presentamos en La Plata un proyecto para derogar el código contravencional de provincia de Buenos Aires que criminaliza a las personas que están en situación de prostitución, y que tiene toda la complicidad de la policía, jueces y gobernantes. Es una herramienta legal importante para poder actuar y acompañar a las compañeras”.

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