23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Notas

30 diciembre, 2017

Contra el acoso callejero

Por Mailen Vicesar

Sabemos que  vivimos en una sociedad que responde a normas patriarcales las cuales despliegan diferentes tipos de violencia hacia las mujeres y las disidencias sexuales que no “encajan” en la lógica binaria. Aquella que categoriza el sexo y por ende los roles de gènero siendo el femenino el màs oprimido, desprestigiado y reducido política, económica y socialmente.

El “acoso callejero” es la violencia màs naturalizada  que sufren  las mujeres, niñas y  jóvenes  en la vía pública, en medios de transporte y en todos los espacios en los cuales transitan.

Esta pràctica, producto de las relaciones desiguales de poder,  es el medio por el cual (entre otras cosas) el varòn  cree que tiene dominio sobre el cuerpo de la  mujer, el derecho de depositar  en ella su pensamiento  y obligarla a  escuchar “lo que le haría” e incluso el poder  de perseguirla, insultarla, mostrarle sus genitales o tocar su cuerpo sin su consentimiento, como si fuera  de su propiedad y dueño de  hacer o decir lo que se le plazca.

Desde MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) se realizó una encuesta en 11 provincias a 1300 mujeres para reflejar como  impacta cotidianamente a todas. En donde se dejó establecido:

“El 80% de las mujeres encuestadas manifestaron que se sienten inseguras al caminar solas por la calle. Entre las ciudades más inseguras, se encuentra Corrientes (92%), Tucumán (86%), Santiago del Estero (85%) y el Gran Buenos Aires (83%). La Ciudad de Buenos Aires se encuentra en el 5° lugar, con un 78% de percepción de inseguridad. Las zonas poco transitadas y poco iluminadas son los factores que hacen aumentar la sensación de inseguridad: el 84% dijeron que se sienten más en riesgo por la noche”

En todo momento, día, noche y lugar el acoso sigue ocurriendo, pero gracias a  la lucha feminista se logró la incorporación del acoso callejero como una violencia de gènero en la ley de violencia 26.485 y se lanzaròn campañas para desnaturalizar y concientizar  que no le es para nada agradable a las mujeres escuchar ningún “piropo”, que no necesitan que nadie  se tome el atrevimiento de inhibirlas con sus comentarios atroces.

A partir del despliegue de diferentes iniciativas y propuestas que visibilizaron las problemática, encaradas por  los movimientos feministas, se diò a conocer el caso de  Lucia Cabrera, la joven que el 20 de marzo de este año, aprobada la ley de acoso callejero en CABA  en 2015, logro que un policía le pidiera la documentación a su acosador.

El acosador recibió la denuncia de violencia en el espacio público que desde el año 2016 se encuentra establecida en el Còdigo Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires y debió hacer un curso de  “Convivencia, diversidad y Derechos Humanos”, el cual tanto Lucia como su abogada creyeron conveniente, ya que en la prisión no recapacitaría lo suficiente.

Aùn hay mucha desinformación acerca de esta ley y por esa razón muy pocas denuncias, lo cual es preocupante a la hora de pensar en la desligitimaciòn de esta pràctica ( “común” para muchxs) que  sufren las mujeres desde temprana edad.

El acoso callejero da lugar  a una serie de actos, que ninguna mujer  sabe en qué puede finalizar, intentar defenderse mediante una respuesta conlleva a que el agresor se ría, y/o se violente, en la mayoría de los casos y en el que nadie alrededor de esa situación responde, todxs  minimizan la situaciòn.

No puede seguir establecido que  las mujeres tengan miedo de transitar solas las calles en horarios nocturnos, o en momentos del día en lugares solitarios. Debemos dejar de pensar si la ropa es adecuada o no, a la hora de salir a las calles por miedo al qué dirán o si vendrán mil acosos más. Si vamos a oír silbidos, comentarios groseros. Las mujeres debemos empoderarnos y decidir sobre lo que queremos para nosotras.

Queda  sumamente claro contra què estamos luchando las mujeres: no podemos ser juzgadas o juzgados, mucho menos maltratadxs, hostigadxs por nuestra condición de género, identidad u orientación sexual como bien desarrolla el artículo 1 de la ley n° 5.742.

Como sujetxs de derecho es imprescindible por un lado exigir políticas pùblicas que defiendan nuestros derechos integrales y que realmente pongan un alto al acoso callejero y a todo tipo de violencia sexista, y por el otro contar con la informaciòn precisa.

Por  lo tanto es importante saber que en el momento de denunciar tal situación es necesario nombrar la ley n° 5.742 “Ley de Acoso Sexual en Espacios Públicos o de Acceso Público” (sancionada el 07/12/2016- promulgada el 12/01/2017) para seguir con el procedimiento. La denuncia ante estos actos es algo que hay que seguir trabajando para que cada vez se realicen más denuncias, volviéndose masivo e impactando en la sociedad y que de esta forma comience a des construirse.

Dejemos de naturalizar.

No somos hijas del patriarcado.

No nos callamos màs.

Ley n° 5.742: http://www.notivida.com.ar/legprovincial/CABA%20Ley%205742_%20AcosoSexual.html

 

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