17 julio, 2019

Revista feminista y popular

Notas

21 diciembre, 2017

Mujeres en Vietnam

Por Victoria Szerdi

Vietnam – Noviembre 2017

Diario de viaje

Una tradicion culinaria reconocida internacionalmente, grandes montañas cubiertas de selva, la cueva más grande del mundo, una larga costa sobre el Mar de China, el comunismo, la simpatía de su gente, el ca phe y una forma peculiar de conducir, son sólo algunas de las cosas que caracterizan a Vietnam. ¿Y las mujeres? ¿Qué se puede decir de la situación de las mujeres en Vietnam?

Para poder ver mas allá y entender en poco tiempo lo que pasa en una cultura tan ajena para nosotros como es la asiática, debemos tener en cuenta los ejes que afectan las variables, como ser: la relación de las mujeres entre si, la relación de las mujeres con el sexo opuesto, las diferencias existentes entre las mujeres que viven en el campo y aquellas de la ciudad, el nivel de organización social que han alcanzado, su nivel de participación en la vida política, su rol en la sociedad, los derechos de los que gozan, como son tratadas y vistas por la sociedad, que piensan de ellas mismas, etc.

Mi primer encuentro con una mujer vietnamita fue con la dueña del hotel donde me alojaba con mi novio, en Hanoi, la capital. Su nombre es Nguyen, tiene 32 años, dos hijos y esta divorciada. Yo en ese momento estaba leyendo un libro sobre la situación de las mujeres solas en Vietnam y me interese por su caso. No hicieron falta muchas preguntas para que me contara su historia, como había sido agredida físicamente por su marido en varias ocasiones y el miedo con el que vivía de que él volviera a buscarla, al punto de que había conocido a un ¨buen¨ hombre francés y estaba organizando todo para mudarse a Francia. Podrán imaginarse que mi primera impresión no fue muy esperanzadora… y a esto hay que agregarle una idea bastante arraigada en esta parte del mundo: la del hijo varón. Como dice un fragmento del libro Diario de Musaki Shikibu: ¨Cuando niño, mi hermano Nobunori estudió los clásicos chinos, y a mi me gustaba sentarme junto a él y escuchar sus lecciones. Pero incluso cuando a el más le costaba memorizar sus pasajes, a mi me resultaba sorprendentemente fácil. Mi padre, un hombre ilustrado, solía lamentar este hecho, diciendo: ‘Una lástima. Si tan solo hubieses nacido hombre'”. Esta idea viene del confucionismo, donde se destaca que los varones son hijos nobles y las mujeres hijos innobles.

Sin embargo, mi imagen comenzó a cambiar después de visitar el Museo de la Mujer, en Hanoi. Allí descubrí que, si bien la mayor parte del país sigue una estructura patriarcal, en algunas partes del centro de Vietnam, predomina la matriarcal, donde las mujeres tienen más ‘valor’. En estas sociedades, que datan de tiempos pre budistas y pre hinduistas se adoraba a Po Nagar, o Diosa Madre, y hoy en día, se ha vuelto bastante popular en todo Vietnam rendirle culto a esta diosa, la que ‘da el pecho’. Durante este ritual, que puede llegar a durar más de 12 horas, un medium encarna a diferentes dioses mientras baila y otros cantan y tocan instrumentos.

Pero la parte más importante del museo se encontraba en el tercer piso: las heroínas de guerra. Durante la Guerra de Vietnam, ocurrida entre 1955 y 1975, las mujeres vietnamitas jugaron un papel esencial: desde transportar armas y hacer de espías a construir túneles y cavar trincheras. Y también en los rangos más altos, como Madame Nguyen Thi Binh, la única mujer que asistió en París a una reunión con potencias mundiales para discutir el fin de la guerra.

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