6 diciembre, 2019

Revista feminista y popular

Opinión

11 diciembre, 2017

El día a día

Por Evelyn Sena

Voy viajando en el tren, de espaldas… como si me llevaran sin dejarme ver el camino, como la cultura patriarca que nos arrastra a todes… y, la que tiene un punto de llegada: los femicidios.
Mientras estoy escribiendo, camino por el puente de temperley, y escucho: «aaaaaaay mi amor» despacio, con tono aterrador.
¿Qué le voy a cocinar? ¿qué querrá comer? Preguntó mi abuela. Después de un rato, nos sentamos a almorzar guiso y él come milanesa con puré con algunos aderezos, lo distinto, lo especial, lo preparado únicamente para él para reconfirmar su superioridad. Y en ocasiones… le convida a su hijo hombre… de 13 años.

Luego, entro a Facebook. Bien. Viendo las «noticias» del inicio, aparece la foto de perfil de mi papá… una mujer 90 60 90 con estilo de motoquera sosteniendo en brazos a mi hermanito de un año. Reaccione poniéndole “me enoja” a la publicación jaja. «Pa, la mujer estereotipada no existe». Son ideas sobre nuestras cuerpas que dañan.

Hago la fila para tomarme el colectivo de vuelta a casa. Dos pibes se hacen a un costado para dejarme subir. (Yo pensando: ¡no! de nuevo el machismo expresado en cabarellosidad, es una víctima Evelyn, no te enfades). A lo que le digo: subí, subí. Pero… no hay caso. Se va el colectivo si sigo discutiendo. Me subo a él y voy para el fondo. Se levanta una mujer del asiento y lo deja libre. Al lado mío hay un hombre, al parecer, discapacitado, a lo que le digo: – «siéntese»
– «no, no, sentate vos» me contesta.
– «no, no pasa nada, siéntese usted»
– «no, gracias» me responde, «sentate si sos mujer… yo soy hombre». Como si ser mujer fuera una discapacidad/ debilidad y ser hombre sinónimo de fuerza, orgullo, logro, (yo por dentro ardiendo, explotando) pero… no le contesté nada.

Pero también escucho a mi hermana de 14 años viendo algo y preguntándome «Evelyn, eso es machismo, no?».
En el día a día es en donde deconstruimos, construimos y/o reproducimos lo que queremos para nuestra sociedad: «¿amiga, porqué das lugar a que él maneje tu vida?» Camila viste toda de rosa a su hija bebé. El tren nos arrastra desde antes de nacer, haciendo el “baby shower” de rosa o azul, regalando el autito o la muñequita.

“Ella no es la única que puede limpiar y lavar en la casa, también es TU responsabilidad”
¿Qué podemos hacer para ir rompiendo con los talles únicos de ropa? Nos preguntamos con la compañera mientras caminamos. A mí no me entra ese topcito. Y a muchas más tampoco.

La igualdad de géneros se construye día a día, charlando con mamá, papá, hermanes, vecines, abueles, desconocides… pensando… detectando cómo transformar lo que hoy vivimos. Para que el punto de llegada del tren no sean más los femicidios. Para que lo que nos arrastre sea la equidad y la justicia.

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