23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Notas

4 diciembre, 2017

Diputadas logran sancionar la paridad de género en las listas

Por Ariadna Voltolini

La cámara de diputados sancionó la ley de paridad de género, un paso importantísimo para avanzar sobre una sociedad más democrática, participativa de su ciudadanía y del derecho a decidir y pensar políticamente. Es una ley que permite ocupar espacios institucionales de poder promoviendo la igualdad de los géneros y sus derechos.

El proyecto de ley fue aprobado el año pasado en el Senado y no se encontraba incluido en el temario de la sesión. Pero en la madrugada del día  jueves 23, la diputada Victoria Donda, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, exigió su incorporación en la agenda. Su insistencia y compromiso en este tipo de políticas que atañe los derechos humanos y atiende a las necesidades de la clases más vulnerables de la sociedad, ha logrado que hoy las fuerzas políticas se vean obligadas a intercalar hombres y mujeres en las listas legislativas nacionales.

“No tengo dudas de que esta ley será tomada como referencia en otras legislaturas de todo el país, de que también tendrá repercusión en otros poderes del Estado que están aún más atrasados que el parlamento en relación a la participación de mujeres, y que aportará a lograr los avances en materia de igualdad entre hombres y mujeres en el conjunto de la sociedad”, señaló Donda, una de las impulsaras de la ley.

El recinto se reveló y con él los machitos y machitas de la sala. El radical Miguel Bazze y Karina Banfi de UCR querían votar en contra al igual que el bloque de Cambiemos representado por Emilio Monzó y Mario Negri. Pero las disputadas unidas en esta decisión increparon a sus colegas.

Las diputadas Carla Carrizo, Brenda Austien y Graciela Camaño, que apoyó desde principio a Vicky Donda, resistieron y arrastraron a la mayoría del recinto a sancionar la paridad con 168 votos a favor. En contra votaron 4 diputadxs: Nicolás Massot y Pablo Torello (Pro), Héctor Roquel (UCR), y Pablo López (FIT). Y la santiagueña Graciela Navarro se abstuvo.

De esta manera, con un artilugio inesperado de las diputadas, se aprobó la ley de paridad. Esta conquista desarticula la estructura patriarcal tanto en lo simbólico como en la praxis, ya que posibilita la incorporación institucional de políticas transversales e integradoras de género apelando a la sororidad.

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