16 julio, 2019

Revista feminista y popular

Notas

30 noviembre, 2017

Hago pública nuestra situación porque estamos realmente desesperados

Por Revista Reviradas

El miércoles 29 se realizó una marcha convocada por amigxs, vecinxs y organizaciones para pedir justicia por Zulema Sooto, que fue torturada y violada en su casa por cuatro hombres con uniformes reglamentarios de la fuerza policial, el jueves 16 de noviembre pasado. Este es un caso más de violencia institucional por parte de los organismos del Estado y otro ataque contra una mujer y los derechos de todas. La impunidad machista en las fuerzas de seguridad se tiene que acabar!

Compartimos la carta que escribió Zulema Raquel Soto:

21 de Noviembre de 2017

A la opinión y a los medios de comunicación en general.

Hago pública esta carta porque mi familia y yo estamos desesperados y no encontramos una respuesta adecuada por parte del Estado.

Mi nombre es Zulema Raquel Soto y vivo en la Localidad de Francisco Álvarez, Partido de Moreno.

POLICÍAS ENTRARON A MI CASA, ME VIOLARON  ME EMPALARON Y  ME TORTURARON HASTA EL PUNTO DE DEJARME INCONSCIENTE (SE FUERON CREYENDO QUE HABÍA MUERTO).

TODO ELLO PORQUE ESTABAN EN BUSCA DE UN DINERO QUE MI HIJO COBRÓ POR UN ACCIDENTE LABORAL.

El día martes 14 de noviembre de 2017 mis hijos retiran $50.000 del banco siendo que son asaltados a los pocos minutos por motochorros que se terminan llevando un bolso con el dinero y documentación de la que surge que mi hijo mayor posee un plazo fijo por un monto elevado de dinero  que cobró por un accidente laboral grave que tuve en su brazo).

Al acudir a hacer la denuncia a la Comisaría 1ra de Moreno tuvieron que describir todo lo que se llevaron los delincuentes y obviamente hacer mención del plazo fijo, mientras que yo pedía en voz alta seguridad para nosotros y que se investigue a la mayor brevedad el hecho.

Dos días después, el 16 de noviembre cuatro (4) miembros de la Policía Local ingresan a mi casa estando yo sola. Me piden el dinero y al negarme a brindarles información al respecto abusan sexualmente de mí, me torturan y me ahorcan hasta el punto de dejarme inconsciente al mismo tiempo que revuelven toda mi casa (me violan, me enpalan,  me cortan por todo el cuerpo con pedazos de vidrios, me queman con cigarrillos y hasta me cortan el pelo, para luego ahorcarme hasta dejarme en estado de inconsciencia).

La Fiscalía a cargo de la investigación insiste en que podría tratarse de delincuentes “disfrazados” de policías pero lo cierto es que YO -que soy quien sufrió la tortura- estoy totalmente convencida de que se trató de personas que efectivamente eran policías ya que no solo estaban vestidos como tales sino que además se comportaban como tales, tenían sus pistolas reglamentarias y chalecos antibala y, además, cuando me lastimaban decían: “¡AHORA! tenés que gritar no gritas!”, siendo que yo grité aquella vez en la comisaría delante de policías y, por lo tanto, estaban al tanto de lo que sucedió dos días antes en Comisaría.

Por ello pido que se investigue a la policía.

A mi casa entraron policías que sabían que contábamos con una suma elevada de dinero dado que mi hijo tuvo que decirlo al efectuar la denuncia en la comisaría.

Mi hijo menor ha visto como desde un vehículo personas que no conoce le han tomado fotografías.

Sentimos que podemos ser secuestrados en cualquier momento.

Si estos sujetos fueron capaces de hacer lo que me hicieron entonces son capaces de cualquier cosa.

La fiscalía a cargo de la investigación aduce que por falta de recursos de las fuerzas de seguridad es imposible asignarnos custodia permanente.

Ya no sabemos cómo seguir, tenemos miedo por lo que pueda pasarle a cualquier integrante de mi familia.

Hago pública nuestra situación porque estamos realmente desesperados.

Ambos hechos son investigados por la UFI nº 3  del Departamento Judicial de Moreno- Gral. Rodríguez con intervención del Juzgado de Garantías Nº 1 de dicho Departamento judicial, el robo inicial bajo la IPP 23640-17 y el robo y tortura hacia mi persona bajo la IPP 23604-17.

Mi familia es una familia de bien, somos gente de trabajo. En lo personal siempre me he abocado a tareas sociales en beneficio de la comunidad, fui catequista en la Capilla “San Carlos”, trabajé en el Jardín Comunitario “El Molinito” y en la Bliblioteca Cultural y Social “Parque San Carlos” e incluso enseñé danzas folklóricas, jamás pensé vivir algo tan espantoso como lo que me tocó vivir.

Hoy me encuentro internada en un Sanatorio de Avellaneda, viva por suerte, pero realmente pensé que iba a morir aquel día.

Ahora estoy más fuerte que nunca y voy a luchar para que se haga justicia. Para que los responsables reciban la condena penal que corresponde.

Hoy en día las fuerzas de seguridad actúan con un nivel de impunidad increíble, ya no tienen límites.

Es un momento del país en el que la sociedad toda debiera reflexionar sobre esto, debemos ponerle un freno a esto, los policías actúan prácticamente sin control.

Por todo ello, pido justicia, justicia para que no vuelvan a pasar este tipo de aberraciones, ni a mí ni a ninguna otra mujer.

ZULEMA RAQUEL SOTO

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