23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Notas

14 noviembre, 2017

GRITO DESESPERADO DE UNA MADRE Y UN PADRE

Por Griselda Olmedo

Griselda y Javier, padres de Lucero, comprendieron desde mediados del embarazo que su hija padecería mielomelingocele, una discapacidad física congénita que implicaría acompañarla en internaciones e intervenciones quirúrgicas desde las primeras horas de su nacimiento y hasta futuros años. Lucero en las últimas semanas tuvo varias internaciones a raíz del funcionamiento de la válvula que tiene en su cabeza, pero las autoridades del Hospital General del Niño Dr. Pedro Elizalde (CABA) no permiten el acceso del padre de la niña a la sala de internación, solo de la madre.

Lucero tiene 4 meses, y en su pronta edad ya padece las negativas ante sus derechos en el sistema de salud, a pesar de que en las últimas décadas se adhirió a tratados internacionales con jerarquía constitucional como los “derechos del niño hospitalizado”. Pero se adhirió solo en palabras y pactos normativos, no en hechos. El tratado especifica el derecho del niñx al acompañamiento de ambos progenitores en su internación hospitalaria en el caso de no poder darse una internación domiciliaria.

Ante las negativas de las autoridades del hospital y las faltas de fundamento para poder repartirse las responsabilidades de cuidar a su hija, Griselda y Javier decidieron escribir la siguiente nota pidiendo adhesiones. Solicitamos su difusión y apoyo, no solo para la familia de Lucero, sino para reforzar el cumplimiento del derecho de todxs lxs niñxs en situación de intervención hospitalaria.

La idea instalada por el patriarcado de que sólo la mujer puede dedicarse al cuidado de lxs hijxs y que tiene que estar al cien por ciento, es reproducida por las diferentes instituciones, lo cual es una forma de violencia institucional. Desde los hospitales no dejan que los padres puedan hacerse cargo del cuidado de sus hijxs, solamente se lo permiten a las madres que deben vivir durante el periodo de internación de sus hijxs, en un sector que tiene el hospital para estos casos.
Con todo el desgaste físico y emocional que implica esta situación en donde es necesidad y un derecho de ambos de permanecer al lado de su hijx, desde la dirección general del hospital no hay respuestas, a pesar de la intervención del servicio social que acompaña a Griselda.
Por eso es que pedimos difusión para acompañar a Griselda, Javier y Lucero y a muchxs otrxs madres, padres y niñxs!
SOLICITA PERMISO DE INGRESO Y PERMANENCIA DE AMBOS PADRES EN ESTABLECIMIENTO HOSPITALARIO
AL MINISTERIO DE SALUD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES-SUBSECRETARIA DE ATENCION HOSPITALARIA-SR.ALDO OSCAR CARIDI
S/D
Griselda Yanina Olmedo DNI 35.339.019 y Javier Mario Tartaglini DNI 35.538.167 ambos con domicilio en la Av. Bella Vista 7571, Libertad, Partido de Merlo, TEL. DE CONTACTO: 011-156700-5345, padres de Lucero Olmedo Tartaglini DNI 56.386.454 solicitamos a Ud. tenga a bien permitir el ingreso y permanencia de ambos durante y en cada ocasión en que la menor permanezca internada en un establecimiento hospitalario a causa de su patología MIELOMENINGOCELE.
Que debido a ella, Lucero ha sido intervenida quirúrgicamente en reiteradas oportunidades en el Hospital General de Niños Dr. Pedro Elizalde y los médicos pronostican otras intervenciones a futuro.
Hasta el momento se nos ha prohibido la permanencia de ambos en cada ocasión en la que nuestra hija permaneció hospitalizada, vulnerándose sus derechos de niño/a hospitalizado.
Que la finalidad del pedido es conseguir que nuestra hija se sienta acompañada por sus dos padres, generar un ambiente cálido y hogareño con el fin de aliviar su dolencia y lograr su pronta recuperación.
Que el mismo se sustenta en el interés superior del niño, los Tratados Internacionales con jerarquía constitucional, en particular Convención sobre los derechos del Niño, ley 23.849 arts. 24 Y 25 ,y CARTA DE DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO, cuyo contenido aplicable se transcribe a continuación:
CARTA DE DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO
1-Los niños serán internados en el Hospital sólo si el cuidado que requieren no puede ser igualmente provisto en su hogar o en un tratamiento ambulatorio.
2-Los niños en el hospital  tienen el derecho de estar junto a sus padres o a un sustituto de los padres, todo el tiempo que permanezcan internados.
3-Los padres deben ser ayudados y alentados para que compartan el cuidado de sus hijos, y deben ser informados acerca de la rutina de la sala.
Es indiscutible que el niño/a tiene derecho a la comunicación y contacto con ambos padres, a no ser separado de ellos, y es obligación de estos acompañarlo, por lo cual no vemos el fundamento para separarlo de ellos en situaciones más difíciles y complejas de sobrellevar, como lo es la internación en un establecimiento hospitalario a causa de una enfermedad crónica. No hay razón para discriminar entre un niño/a hospitalizado y otro que no, ¿cuál es la razón para limitar este derecho de comunicación con sus dos padres cuando se encuentra en dichas instituciones?. Por el contrario , encontramos un sinfín de argumentos para sustentar nuestra petición.
Que nuestra petición tiende al llamado cuidado paliativo de enfermedades graves y crónicas. Este comprende el acompañamiento familiar en los tratamientos médicos considerándolo fundamental. Entiende a la familia como cuidador activo del menor, con la finalidad de elaborar y poner en práctica estrategias tendientes a atender, contener, brindar comodidad, interpretar y controlar molestias, síntomas, toxicidad etc. en diversas y numerosas situaciones que debe transitar el menor como por ejemplo las de punciones reiteradas.
Enfermedades como la presente provocan el desgaste , entendido como posible situaciones de crisis del paciente y de los que cuidan al paciente, por lo cual es necesario un tratamiento, compasivo, sensible, flexible y con tacto. Todo en beneficio del menor.
Que permitir el acompañamiento constante de ambos padres, de día y de noche, el mayor tiempo posible, es respetar sus derechos, para que no quede en una mera expresión deseos sino como una aplicación práctica de los mismos.
Que para evitar el daño es necesario la consideración y respeto, el perjuicio que atraería aparejado la ausencia de los padres en estas ocasiones, es irreparable, con lo cual solicitamos tenga a bien intervenir a favor y en beneficio de la menor.
A la espera de una respuesta favorable y en beneficio de la menor, saludamos atte.

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