16 julio, 2019

Revista feminista y popular

Notas

21 octubre, 2017

Travesticidio contra Azul Montoro

Por Natalín Mersié

Azul Montoro fue encontrada asesinada en la entrada de un albergue transitorio, ubicado en la calle Rincón, entre Alvear y Rivadavia, en pleno centro de cordobés este miércoles 18 de octubre. Azul era de San Luis pero ejercía la prostitución en la provincia de Córdoba.

Las primeras informaciones aseguran que presentaba 19 puñaladas en cuello, tórax y espalda. Allí también estaba asesinado su perro de la misma forma que ella. El jueves pasado fue detenido un sospechoso al que se le secuestraron ropas ensangrentadas y un cuchillo que será sometido a pericias.

Que hermoso hubiese sido tenerla en el Encuentro de Resistencia, pero no, no le dieron la oportunidad de empoderarse, le arrebataron la vida. Por el momento, se desconocen las causas aunque no es un caso aislado, ya que hay un avance de crímenes de odio contra todas las sexualidades disidentes.

Celeste Giachetta, titular de la Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de la Argentina (ATTTA) Córdoba, informa que fue otra chica trans la que halló el cuerpo de Montoro junto con el del perro, y avisó rápidamente a la Policía. “El mes pasado una chica fue apuñalada y otra chica fue arrastrada por un taxista. Pareciera que volvimos atrás en calidad de vida. Están volviendo a pasar cosas. Seguimos totalmente expuestas. La impunidad es porque hay ausencia”, sostuvo Giachetta.

La peor cara de la violencia en contra de las compañeras travas es el transfemicidio y la desidia a la que son empujadas cuando se las excluye del sistema completamente por elegir su género. El precio que pagan por querer ser libres es el odio, la discriminación social y la exclusión por parte del estado. Hay que seguir militando en contra de la transfobia y los constantes ataques al colectivo LGBTTTQIA para que se pongan en agenda del poder político las problemáticas que padece día a día este colectivo y con las voces de todes les protagonistas y las organizaciones.

Cabe recalcar que aún hay un fuerte debate en torno a la prostitución, acerca de si es trabajo sexual o no, o si corresponde o no reglamentarlo. Mientras tanto no hay que perder de vista la gran cantidad de personas que son víctimas de estos negocios millonarios de los poderosos del sistema patriarcal opresor de las libertades sexuales, y sus consecuencias están a la vista. El hecho de que una trava que ejerce la prostitución no llegue al promedio de vida del resto de la sociedad por flagelos de la objetivación de su cuerpo a la que se ve sometida y de salud, dice mucho.

La elección sexual debe vivirse con total libertad. Con quien compartirla y disfrutarla, también.
No queremos más compañeras trans, travestis muertas. Vivas y libres las queremos!

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