23 marzo, 2019

Revista feminista y popular

Notas

11 septiembre, 2017

A nuestrxs docentes…

Por Natalín Mersié

A todxs nuestrxs compañerxs docentes queremos saludarlxs en su día y darles un abrazo por el amor a la educación que compartimos, así como destacar su papel fundamental en la formación desde la dedicación y compromiso con todas las geneaciones.

Rosario Vera Peñaloza fue una destacada educadora argentina, quien fuera llamada por sus pares “la maestra de la Patria “, buscó a lo largo de su trayecto docente la coherencia entre la pedagogía y la práctica del aula con propuestas reformistas y novedosas.
Su gran preocupación, la educación de la primera infancia y la formación del docente, hicieron que el Nivel Inicial considerara a la fecha de su fallecimiento, el 28 de mayo, como el día de los Jardines de Infantes.
Rosario Vera Peñaloza nació el 25 de diciembre de 1873 en un pueblo de La Rioja llamado Atiles. Sus padres fallecieron siendo ella muy pequeña, por lo que quedó al cuidado de su tía materna, quien le enseñó las primeras letras. Estudió en San Juan, La Rioja y Paraná, donde finalizó el profesorado en 1894 y obtuvo el título Superior de Enseñanza. Además estudió trabajo manual, dibujo y pintura, modelado, tejido de telares, corte y confección, grabado, ejercicios físicos y artes decorativas.
Su enorme amor por el aprendizaje fue el mismo que la llevó a dedicar toda su vida a la enseñanza.
En 1900 fundó el primer jardín de infantes argentino, como anexo a la Escuela Normal de La Rioja. Luego haría lo propio en Córdoba, Buenos Aires y Paraná, y comenzó a estudiar planes y elaborar programas de educación preescolar.
Sin lugar a dudas, el avance de los jardines de infantes en la Argentina se debió al impulso dado por Rosario Vera Peñalosa junto al grupo de maestras que la acompañaban.
Sus principales postulados fueron: la actividad creadora, lograr el conocimiento a través del juego y de la exploración, la agudización de los sentidos, la expresión oral a través de la narración creativa de los niños y de la literatura infantil, el uso de las manos como herramientas creadoras.
Para Rosario Vera Peñaloza, el juego en el jardín de infantes adquiere un valor de estrategia casi excluyente y lo confirma cuando dice : “ …es así como trabajamos aunque parezca que jugamos”.
Consideró a la infancia como el tiempo por excelencia para la formación de los seres humanos, pensando más en el presente de esa infancia y convencida que ello brindaría instrumentos para afrontar dificultades futuras. Reconocía el valor del juego y la libertad como promotor del ocio creador.

Muchas gracias docentes por el ejemplo diario y por marcar nuestra infancia de aprendizaje jugando.

Fuente: https://salaamarilla2009.blogspot.com.ar/2015/05/historia-de-rosario-vera-penaloza-la.html

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