20 septiembre, 2019

Revista feminista y popular

Notas

20 agosto, 2017

La ESI es el mejor regalo para lxs niñxs

Por Lucia Cano y Agustina Jara

Hablar de los derechos de lxs niñx es hablar de su cuidado y protección, su desarrollo integral y saludable, de la provisión de un ambiente adecuado y de las herramientas necesarias para que ésto sea posible. No basta con atender las necesidades básicas: el acceso a la salud, a la educación, a una vivienda, a la alimentación.

Por lo contrario cada vez son más lxs niñxs que viven en situaciones vulnerables y que no tienen garantizados estos derechos. En los comedores y copas de leches creció el número de chicxs que asisten y que se encuentran en malnutrición, algunxs trabajan con sus familias desde muy pequeñxs cuando debieran estar jugando. Hay más familias en la calle y sin trabajo. Esto genera aumento de la pobreza y mayores limitaciones para que lxs niñxs puedan acceder a una salud y educación de calidad, que además vienen siendo desmanteladas y desfinanciadas.

Apostar al desarrollo integral y saludable de niños, niñas y adolescentes no es solo dar soluciones a las problemáticas más inmediatas sino impulsar políticas públicas que fomenten la diversidad, la inclusión, la libertad, el respeto, la solidaridad y la igualdad.

Ya que desde que nacemos nos atribuyen una identidad que nos clasifica de manera binaria y desigual (nena-nene) y que impone rasgos, actitudes y comportamientos claramente diferentes para cada “género”construido y abstracto.

Dependiendo de nuestro sexo tendremos determinadas características propias y naturalizadas.  Como el pelo largo para las nenas y el corto de varón, la ropa (bermudas-vestidos), accesorios (con o sin aros), los colores (azul-rosa) y sobre todo los juguetes con una violenta connotación sexual heteronormativa.

A través del “juego” y los juguetes lxs niñxs expresan lo que quieren ser o hacer, lo que imaginan, lo que sienten, juegan , aprenden, exploran y van construyendo su subjetividad y la manera en que ven el mundo.

Los juguetes tienen gran influencia en esta búsqueda y la forma en que se impone  y se vende socialmente determina ciertos roles de género. ¿Cómo? Un ejemplo claro es el de las  góndolas de bazares y jugueterías que se dividen en dos. La sección niñas que se rebalsa  de mega cocinitas, escobas, kit de platos, carritos de bebes y de compras, en su mayoría de color rosa, mostrando a las mujeres como las que deben encargarse de las tareas de cuidado, como el sexo débil, sujetas la hogar, la familia, el espacio privada, limitadas a ciertas actividades, labores y capacidades, y reprimidas cumpliendo con su único rol de mujer ideal.

La sección de niños decorada con autos, herramientas, talleres, pelotas, por el contrario realzan la fuerza y la superioridad del hombre imponiendo también un rol meramente masculino y privilegiado.

A través de los juguetes, la literatura, los medios de comunicación, entre otrxs, la crianza es atravesada por expectativas socioculturales sexistas que van construyendo determinados estereotipos que rigen la vida de lxs niñxs oprimiendo sus deseos, profundizando la desigualdad y obstaculizando el desarrollo integral y pleno físico y psíquico.

Asumir las diversas sexualidades, los diferentes modos de familia, fomentar el respeto y el cuidado de los cuerpos  ayuda a erradicar la violencia, desterrar la homofobia y la discriminación en todos los ámbitos y sentidos para vivir libres, felices y segurxs.  Ampliar los espacios de participación genera nuevas relaciones y vínculos sociales más sanos, justos y reales fomentando el buen trato.

Desde la educación popular en los barrios se lleva adelante una práctica revolucionaria, que pretende deconstruir aspectos arraigados de un marco capitalista, mercantilista, imperialista. Para que como sujetos políticos, libres y críticos seamos constructores de nuestra realidad. Participando en la transformación de la misma y creando lazos de solidaridad y organización. Es aprender todxs con todxs y con todo. Es construir conocimiento a partir de la realidad concreta y real partiendo de aquello que sabemos, porque todxs sabemos algo y todxs ignoramos algo.

Es estar donde más se necesita, con los sectores más postergados de la sociedad. Por eso poder brindar educación popular con perspectiva de género en los barrios es profundizar la lucha contra una cultura machista, patriarcal, consumista, estereotipada, violenta, contra un sistema que produce pobreza y desigualdad, una sociedad que margina, gobiernos que criminalizan a lxs pibxs pobres, un Estado que lxs ignora y los desaparece, y medios de comunicación masivos funcionales al marketing, que re victimizan a las mujeres aun cuando éstas son violadas y asesinadas cada 17 hs y cuando cada tres horas nace un bebé de una niña entre 10 y 14 años.

En el día de lxs niñxs, reafirmamos que la ESI es un derecho adquirido, que se tiene que implementar en todo el sistema educativo porque para construir una sociedad mejor tenemos que educar sin estereotipos, machismos y discriminaciones. Entender la sexualidad desde diferentes aspectos biológicos, culturales, sociales, psicológicos, afectivos y éticos permite no solo el conocimiento de las maneras y formas de prevención y cuidado en cuanto a transmisión de enfermedades y embarazos a edades tempranas, sino que también hablar de la soberanía sobre el cuerpo y del derecho a decidir que quiero hacer y que no quiero hacer.

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