20 septiembre, 2019

Revista feminista y popular

Notas

17 agosto, 2017

Vigilia por Ayelén Gómez

Por Revista Reviradas

Hoy, a las 15.30, activistas travestis y trans convocan a una vigilia que se sumará a la ronda de las Madres de Plaza de Mayo, para pedir justicia por Ayelén Gómez. Su cuerpo fue encontrado el sábado pasado, bajo una tribuna del Lawn Tennis de la provincia de Tucumán, con golpes y signos de asfixia. Sus compañeras denuncian su travesticidio como parte de una cadena de violencias hacia toda la comunidad, marcada por el abandono del Estado.

Ayelén Gómez era una mujer trans de 31 años, oriunda de la localidad tucumana de Ranchillos. Se había mudado a la Ciudad de Buenos Aires para retomar sus estudios en el Bachillerato Popular trans Mocha Celis, pero desde el año pasado había regresado a su provincia natal, junto a su madre. El sábado 12 de agosto fue encontrada muerta debajo de las tribunas del Lawn Tennis de Tucumán por los encargados de mantenimiento, antes de que comenzara un partido de rugby. Su cuerpo estaba desnudo y presentaba golpes y signos de asfixia.

Texto de Marlene Wayar:

“Hartas de dolernos por nuestras muertas.
Hartas de que nos maten justo cuando hemos logrado que una comience y permanezca realizando sus estudios secundarios. Y ahí nos la maten.
Hartas de llegar tarde.
Hartas de sólo verter lágrimas.
Hartas de escuchar sólo palabras de la nada, a la nada, con nada como propuesta que sane la muerte.
Convocamos a los cuerpos travas a un abrazo a la memoria de nuestras muertas, a la memoria de Ayelén Gómez.
Nos auto-convocamos al abrazo colectivo antes de que nos maten y sea tarde para el abrazo.
Convocamos a aquellos cuerpos capaces de empatizar con nuestros cuerpos travas.
Convocamos a que nos acompañen con el abrazo, pues no hay otra cosa que podamos.
Convocamos nosotras, travas, desde el despoder.
¿Qué pedir?
¿Justicia acaso?
Desde la pobreza, ¿qué comprarles?
¿Acaso respeto?
Y el fracaso insistente, ¿de qué vanagloriarnos?
¿De un documento femenino que habilita al crimen de odio?
Ni sus políticas públicas vacías.
Ni sus acciones sociales que no logran darnos cobijo.
Ni su espiritualidad banal y vana para abrazarnos niñas.
Ni su cobardía para defendernos del asesinato o el maltrato en el barrio.
Ni su mojigatería para compartir el pupitre en la escuela primaria o el secundario.
Ni su desprecio para sanarnos en sus hospitales públicos o privados.
Ni su poco entendimiento para ver el hambre de niñas queriendo mantenerse vivas, del que se aprovechan para prostituirnos.
Ni su egoísmo para compartir la vivienda que de niñas necesitamos.
Ni su miseria excesiva como para incluirnos en sus espacios de trabajo.
Ni sus lindas palabras académicas o sus hermosas artes que no le transforman la vida a nadie.
Desde la experiencia hablamos.
Al abrazo convocamos, a pasar vergüenza en la plaza pública abrazando lo injurioso de nuestros cuerpos.
A enjugar nuestras lágrimas.
Al silencio te llamamos, hartas de gritar que nos están matando.
Les convocamos”.

Comentarios