20 septiembre, 2019

Revista feminista y popular

Notas

7 marzo, 2017

¿Qué pasa con la sexualidad hoy?

Por Revista Reviradas

En pleno siglo XXI debemos preguntarnos qué pasa con las relaciones sexuales y nuestra propia sexualidad. Si bien en relación a tiempos pasados lxs jóvenes tenemos mayor acceso a información sobre métodos anticonceptivos y cómo cuidarnos para prevenir enfermedades de transmisión sexual, no es lo mismo a tener acceso a una Educación Sexual Integral.

Las desigualdades de género nos atraviesan en todos los ámbitos de nuestra vida, las relaciones sexuales y la exploración de nuestra sexualidad no son la excepción. Es muy común escuchar análisis reduccionistas sobre embarazos adolescentes no deseados, en los que se discute si la mujer sabía cómo cuidarse. No se tiene en cuenta cómo afecta la construcción de sentidos que constituyen la dinámica estatuida de la desigualdad de género, los prejuicios, lo moral y lo ético en las relaciones sociales.

Una encuesta realizada por el Comité del Centro Latinoamericano de Salud y Mujer (CELSAM) a adolescentes porteños de clase media indago sobre los motivos por los cuáles no usan preservativo en sus relaciones sexuales. Para las chicas consultadas de entre 12 y 19 años tener un preservativo en la mochila es motivo suficiente para ser calificada de “chica fácil o rápida”.1 “Si me cuido… que van a pensar de mi”, respondió una de las adolescentes.

De esta manera queda en evidencia un “deber ser” femenino, en el que la mujer ocupa un lugar de sumisión al no tener la libertad de disfrutar libremente de su sexualidad. Se encuentra en una situación desigual, limitada y restringida, a la hora de decidir usar preservativo en las relaciones sexuales, ya sea por un tabú o por el hombre.

La mujer debe adaptarse a las normas sociales y cumplir con su rol en las relaciones sociales, atravesadas por la doble moral del machismo. Por un lado, con la represión de su sexualidad, de fantasías, deseo y el disfrute de su propio cuerpo. Y por otro lado, de un estereotipo de mujer a disposición del hombre, que sigue los estándares de belleza y que la convierte en una.

Esto sucede porque existe un poder desigual que oprime y nos prefiere ignorantes. Es necesario que se implemente la Ley N°26.150 de Educación Sexual Integral, que prevé un sistema de enseñanza y aprendizaje para promover saberes y habilidades que permitan la toma de decisiones conscientes y críticas en relación al cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad, y de los derechos de los niños, las niñas y lxs jóvenes. La educación pública y gratuita debe favorecer la igualdad de trato, la prevención de enfermedades y la construcción de nuevas subjetividades. Hay que insistir una y mil veces, luchar todas las veces que sea necesario por el derecho a vivir con libertad la sexualidad de cada joven, sin discriminación ni violencia alguna.

1 – Encuesta publicada en el Diario Página 12, 27 de septiembre de 2007, Argentina: https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-92038-2007-09-27.html

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